El lenguaje común de la contabilidad corporativa del carbono divide las emisiones en tres alcances. Este marco puede parecer diseñado para grandes empresas industriales, pero al aplicarlo a la flota de transporte se vuelve sorprendentemente concreto: cada alcance corresponde a un dato que la flota ya lleva o puede llevar fácilmente.
La Correspondencia de los Tres Alcances en la Flota
- Alcance 1 — emisiones directas: el combustible que queman sus vehículos; el consumo propio de combustible de la empresa incluyendo la calefacción del depósito
- Alcance 2 — energía comprada: la electricidad usada en las instalaciones y, si existe, en la carga de equipos eléctricos
- Alcance 3 — cadena de valor: los viajes de los transportistas subcontratados, las emisiones de producción de los vehículos y semirremolques comprados, el transporte de los empleados
¿Por Dónde Empezar?
El primer alcance es el más fácil y la partida más grande: las facturas de combustible y los registros de kilómetros ya están disponibles; lo que suele faltar es solo la consolidación regular. El segundo alcance se resuelve con la factura eléctrica. El tercer alcance requiere paciencia: los datos de subcontratistas se completan con el tiempo añadiendo una cláusula de reporte a los contratos, y las emisiones de producción de vehículos pidiendo datos de ciclo de vida al proveedor.
El punto crítico es este: el alcance 3 de su cliente es su alcance 1. Los cargadores dependen de sus datos de combustible para sus propios informes; el transportista que ofrece estos datos de forma regular y fiable convierte la carga del reporte en ventaja competitiva. El informe de carbono no es una tarea tediosa, sino el espejo de eficiencia de la flota: quien mide bien también ve dónde mejorar.