El techo de un semirremolque estándar es una de las mayores superficies sin aprovechar de la carretera. Con el desarrollo de los paneles fotovoltaicos delgados y flexibles, esta superficie ya puede producir energía; la pregunta es: ¿para qué alcanza realmente la electricidad producida?
Usos realistas
- Alimentación ininterrumpida de la telemática, el seguimiento GPS y los sensores de puerta
- Renovación durante todo el día de la batería del elevador de la puerta trasera
- Eliminación del problema de descarga de la batería del vehículo estacionado
- Apoyo al paquete de baterías en la unidad frigorífica; reducción del tiempo de funcionamiento del diésel
- Funcionamiento del alumbrado interior y los enchufes independiente de la red
Fijar bien la expectativa
El panel solar no es una fuente de tracción; la potencia necesaria para mover un vehículo pesado supera con creces la energía que puede recolectarse en la superficie del techo. El papel correcto del panel es de apoyo: al asumir los consumidores auxiliares, reduce la carga del alternador y de la unidad diésel, y alarga la vida de las baterías. La producción fluctúa según la estación, la latitud y la disposición del estacionamiento, por lo que el sistema siempre debe diseñarse junto con el depósito de baterías.
Los puntos a cuidar en el montaje están claros: los paneles deben fijarse mediante adhesivo o perfiles sin perforar la estructura del techo, los pasos de cable deben quedar estancos y hay que tener en cuenta el peso total y la carga de viento. Un sistema de techo bien concebido es una inversión práctica de eficiencia que se amortiza en silencio.