Alternativas eléctricas al enfriador diésel en semirremolques frigoríficos

La unidad de refrigeración de los semirremolques frigoríficos funciona tradicionalmente con su propio pequeño motor diésel. Este motor consume combustible durante horas incluso con el vehículo parado, genera ruido y se convierte en fuente de emisión local en la ciudad. Las alternativas eléctricas apuntan exactamente a estos tres problemas.

Los pilares de la refrigeración eléctrica

  • Paquete de baterías: El paquete montado en el chasis alimenta el compresor de refrigeración sin diésel
  • Recuperación por e-axle: La energía de frenado renueva continuamente la batería durante la marcha
  • Conexión a red: En el depósito y en el muelle de carga la unidad funciona enchufada a la red
  • Modo híbrido: En los vehículos de la etapa de transición se conserva el diésel como potencia de reserva

Ganancias operativas

El beneficio más visible de la refrigeración eléctrica es el silencio: en las zonas que aplican restricciones de ruido al reparto nocturno, la unidad eléctrica amplía de hecho la ventana de entrega. La eliminación de la emisión de escape puede ser determinante para entrar en zonas de bajas emisiones. En el lado del mantenimiento, el motor eléctrico, con menos piezas móviles, genera menos partidas de servicio que la unidad diésel.

La pregunta clave en la planificación es el presupuesto energético: el rango de temperatura del producto transportado, la frecuencia de apertura de puertas y la duración de la ruta determinan la capacidad de la batería. Un sistema de refrigeración eléctrico correctamente dimensionado libera la cadena de frío del olor y el ruido del diésel, a la vez que reduce el coste operativo.