El semirremolque clásico es una carga pasiva detrás de la tractora: no consume energía, pero tampoco la genera. El e-trailer cambia esa definición. Al menos uno de los ejes se equipa con un motor eléctrico, y en el chasis se instalan un paquete de baterías y electrónica de potencia; el semirremolque se convierte así en un componente activo que recupera energía al frenar y, cuando se necesita, apoya a la tractora.
¿Cómo funciona el sistema?
El eje eléctrico, en los tramos de deceleración y bajada, funciona como un generador y escribe la energía cinética del vehículo en la batería. En el arranque, en rampa o al adelantar, ese mismo motor entra en acción en sentido de tracción y reduce la potencia exigida al motor de la tractora. El software de control trabaja de forma sincronizada con las señales de freno y acelerador de la tractora, logrando una transición tan suave que el conductor apenas la percibe.
¿Qué aporta a la flota?
- Reducción del consumo de combustible y de las emisiones en la tractora diésel
- Mayor autonomía en la tractora eléctrica; reparto de la carga de la batería
- Alimentación sin diésel de consumidores auxiliares como la unidad frigorífica
- Mayor vida de las pastillas de freno al reducirse la carga del sistema de frenado
El punto más fuerte del e-trailer es su compatibilidad con la flota existente: el mismo semirremolque aporta ahorro hoy detrás de una tractora diésel y mañana será un socio de autonomía detrás de una tractora eléctrica. Para las empresas que quieren iniciar el camino de la electrificación sin cambiar la tractora, el e-trailer es una puerta de entrada gradual y de bajo riesgo.