Un neumático de semirremolque no vive una sola vida: la carcasa bien gestionada empieza una segunda y a veces una tercera vida mediante el recauchutado. El objetivo de un programa de gestión de neumáticos es obtener de cada carcasa el máximo kilometraje total que pueda extraerse con seguridad.
Los Componentes del Programa
- Identificación: seguimiento de cada neumático por número de serie o de flota; la respuesta a qué carcasa está dónde y en qué vida se encuentra
- Disciplina de presión: la baja presión, al fatigar el cuerpo de la carcasa, es el factor número uno que acaba con la posibilidad de recauchutado
- Seguimiento de la profundidad de dibujo: la medición periódica permite tanto el momento correcto de retirada como el diagnóstico temprano del desgaste irregular
- Plan de rotación y posición: uso equilibrado entre posiciones con carácter de desgaste diferente
- Decisión de recauchutado: según la edad de la carcasa, el historial de daños y la inspección del cuerpo; junto con la auditoría del recauchutador
Los Matices de la Decisión de Retirada
Retirar el neumático demasiado pronto desperdicia vida de dibujo; retirarlo demasiado tarde deja la carcasa incapaz de ser recauchutada y destruye su verdadero valor. La ventana correcta es el intervalo antes de que la profundidad de dibujo baje del límite legal y antes de que el cuerpo de la carcasa sufra daño. El desgaste acelerado en la zona del hombro debe evaluarse junto con un control de suspensión o alineación; de lo contrario, el neumático nuevo compartirá el mismo destino.
Un buen registro de neumáticos es también un archivo de salud del vehículo: los patrones de desgaste hablan de la suspensión, las pérdidas de presión de las llantas y válvulas, la frecuencia de daños de las condiciones de ruta. La flota que gestiona el neumático, en realidad, gestiona todo el vehículo.